Menstruaciones abundantes: quien? yo?

Menstruaciones abundantes: quien? yo?

Comité Científico de Hemofilia y otras Alteraciones de la Coagulación.

Porqué hablamos de menstruaciones abundantes?

Diferentes estudios reportan que el 35% o más de las mujeres en edad reproductiva tienen menstruaciones abundantes. Sin embargo, la decisión de consultar al médico está relacionada con la percepción subjetiva acerca de la intensidad del flujo menstrual por parte de la paciente.

La menstruación es un tema tabú en algunas comunidades, inclusive en muchas familias y, en muchos casos por el personal sanitario. Muchas mujeres creen no tener menstruaciones abundantes porque en su familia a todas les pasa lo que a ellas; entonces, como “en mi familia es normal“, “normalizan” el sangrado abundante.

Esta actitud puede tener  efectos en su calidad de vida, que incluye bienestar social, emocional, y físico. El impacto psicosocial negativo que se deriva de esta situación incluye frustración, ansiedad, incomodidad, ausentismo escolar o laboral, sensación de timidez o vergüenza ante la posible fuga de flujo sanguíneo a la ropa. La gravedad del impacto se correlaciona con la intensidad del sangrado, la cronicidad y la falta de tratamiento eficaz.

Qué es “menstruación normal o anormal”?

Hay consenso en definir una menstruación normal cuando ésta dura entre 4 y 8 días, con una frecuencia de ciclos entre 24 y 38 días, y no altera la calidad de vida de las mujeres. Se definen  menstruaciones abundantes cuando se pierden más de 80 ml de sangre por período menstrual, o 30 ml por día (4 toallas o tampones), siendo la principal causa de anemia, que en muchos casos se convierte en crónica (Khafaga A. 2019).

A qué síntomas hay que prestar atención?

Los síntomas más frecuentes de menstruaciones abundantes son (Kennedy K, 2022):

  • Empapar una o más compresas/tampones cada hora por varias horas.
  • Necesitar doble protección o despertarte a cambiarla por la noche.
  • Sangrado que traspasa la ropa o sábanas, o que impide llevar a cabo las actividades diarias normales.
  • Sangrado que dura más de una semana.
  • Expulsar coágulos grandes (más grandes que una moneda de más o menos 2-3 cm de diámetro).
  • Signos y síntomas de anemia (cansancio, dificultad para respirar, palidez, palpitaciones, irritabilidad).
  • Dolor intenso o irregularidades importantes en el ciclo.
  • Tener que vaciar la copa menstrualcon más regularidad de lo que sugiere el envase.
  • Si el volumen de los periodos repercute negativamente en las actividades y la calidad de vida diaria.

Si bien esto es difícil de evaluar y puede variar de un período a otro, hay una forma de semi-cuantificarlo, mediante el uso de un simple método ilustrado para medir el flujo menstrual (Pictorial Blood Assesment Chart o PBAC) (Higham JM, 1990), donde cada mujer consigna cuántos paños o tampones usa por día de menstruación. El puntaje que se otorga se calcula por los siguientes factores de multiplicación:

para toallas: 1, 5 y 20 por cada una de las opciones gráficas;

para tampones: 1, 5 y 10.

La presencia de coágulos agrega 1 o 5 puntos, según el tamaño, al puntaje total.

Este método establece un puntaje de corte de 100 y un puntaje superior se considera anormal, pero con baja especificidad (7,5%), un valor predictivo positivo (VPP) de 62% y valor predictivo negativo (VPN) de 60%.

Un trabajo posterior utiliza el mismo sistema gráfico y de puntuación, con un punto de corte de 185 (Janssen, 1995), con VPP de 85,9%, VPN de 84,9%, demostrando ser superior (Quinn SD, 2016) en la práctica clínica diaria.

Un trabajo reciente (Olson A, 2025), describe que en mujeres que se auto-percibían como muy sangradoras, este método ha mostrado valores altos en todas, y en las mujeres que se auto-percibían como sangradoras normales, PBAC mostró valores altos. en el 11% de ellas, mostrando evidente subjetividad en la percepción de la intensidad del sangrado menstrual.

Consejos para las pacientes:

Si reconoces alguno de los síntomas descritos, consulta a tu médico. Recuerda que se trata de un problema frecuente, que afecta a cinco de cada diez mujeres durante su edad reproductiva.

No ignores estos síntomas; consultar a tiempo es clave para un manejo adecuado de tu estado de salud y para descartar problemas más serios. No te dejes influir por familiares o amigos que tratan de restarle importancia al tema.

La buena noticia es que existen tratamientos eficaces y fácilmente disponibles.

Ventajas de la consulta médica:

Consultar al médico por menstruaciones abundantes te permite identificar la causa subyacente (como miomas, endometriosis o problemas de tiroides), prevenir complicaciones como la anemia (cansancio extremo) y el impacto en tu calidad de vida, y obtener tratamientos específicos (medicamentos hormonales, suplementos de hierro) o quirúrgicos, mejorando tu bienestar general y evitando que un problema se agrave.

Bibliografía recomendada

Higham JM, O’Brien PM, Shaw RW. Assessment of menstrual blood loss using a pictorial chart. Br. J. Obstet. Gynaecol. 1990;97(8):734–39.

Janssen CA, Scholten PC, Heintz AP. A simple visual assessment technique to discriminate between menorrhagia and normal menstrual blood loss. Obstet Gynecol. 1995;85:977-82.

Kennedy K, Onyeonwu C, Nowakowski S, et al. Menstrual regularity and bleeding is associated with sleep duration, sleep quality and fatigue in a community sample. J Sleep Res. 2022;31(1):e13434.

Khafaga A, Goldstein SR. Abnormal Uterine Bleeding. Obstet Gynecol Clin North Am. 2019;46(4):595-605.

Olsson A, Elfvinge P, Zetterberg E, Myrin-Westesson L. Prevalence and Impact of Heavy Menstrual Bleeding in Women With von Willebrand Disease Across Age Groups: A Retrospective Study. Haemophilia. 2025;31(6):1243-49.

Quinn SD, Higham J. Outcome measures for heavy menstrual bleeding. Womens Health (Lond). 2016;12(1):21-6.